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Malditos seamos los poetas.
Malditos seamos mil veces
los poetas,
esta extraña manera de sentir la vida,
esta turbia manera en que la muerte
nos puebla,
esta constante inconstancia,
esta latente tormenta que dentro
del pecho nos bate,
nuestro extraño sentir,
esa forma extraña de vivir
la naturaleza,
esa forma extraña de concebir
el deseo, el amor, la belleza,
esa flor y ese pájaro que a flor
de piel llevamos, y esa bestia.
Maldita sea la palabra,
malditos los ojos y el corazón,
el sabor, los dedos, el oído,
el olfato, el color, el sonido,
maldita sea la razón.
Malditos seamos los poetas,
esta esclavitud de la palabra,
el yugo de los sentidos,
la cruel y callada dependencia
del dolor y la tristeza.
Malditos seamos, malditos
mil veces, los poetas.
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