Blas Infante
Hace unos días, unas semanas tal vez, Alejo Vidal-Quadras, político español del Partido Popular, catalán de nacimiento y eurodiputado, decía en un programa de radio que, Blas Infante, considerado emocional y oficialmente el Padre de la Patria Andaluza, era un “cretino integral” y también –según Luis Yáñez-Barnuevo en un artículo en “El Correo de Andalucía”, porque las declaraciones no he tenido la oportunidad de escucharlas personalmente-, un “semianalfabeto”; además afirmaba que “nunca consiguió un escaño”, y habló del Manifiesto de Córdoba, diciendo que era o que es de Blas Infante “y toda esta pandilla”.
Quizás habría que darle la oportunidad a este señor de que explicase ampliamente en qué fundamenta esas afirmaciones o, más bien, agresiones. Este articulista, por su parte, se ha tomado su tiempo para consultar en el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua el significado de sus palabras. Y, según nuestro diccionario, un cretino es un “estúpido, un necio, un falto de talento”, y un semianalfabeto, “dicho de una persona: que es casi analfabeta”, es decir, “que no sabe leer ni escribir” o que es una “ignorante, sin cultura”. Acto seguido, este articulista, como no tenía mucho conocimiento de la vida de Blas Infante, se fue a donde van los que quieren saber, a los libros, a las enciclopedias.
El diccionario enciclopédico Planeta Agostini dice de Blas Infante: “Político español (Casares, 1885-Sevilla, 1936). Líder del andalucismo político, participó en la redacción del Anteproyecto de Bases del Estatuto de Andalucía (1933). Fue fusilado por las tropas franquistas. Autor de El ideal andaluz (1915), La dictadura pedagógica (1921) y La verdad sobre el complot de Tablada y el estado libre de Andalucía (1931). El diccionario enciclopédico Larousse dice de Blas Infante: “abogado español (1885-1936), defensor de la autonomía de Andalucía. Murió fusilado. Sus pensamientos han sido recogidos en el libro titulado Fundamentos de Andalucía.” Y Wikipedia, la enciclopedia libre, dice de Blas Infante –y cito sin entrecomillar-, que terminó el Bachillerato por libre e hizo la carrera de Derecho y aprobó las oposiciones al mismo tiempo que trabajaba –debido a su modesto origen social-, que compaginó trabajos y actividades de notario, historiador, antropólogo, musicólogo, escritor, periodista y conferenciante, que se editaron 14 obras suyas, que está considerado el máximo ideólogo del andalucismo federalista, que, a propuesta suya, en 1918, en la primera asamblea regionalista andaluza, celebrada en Ronda, se aprobaron lo que se llamaría las insignias de Andalucía: la bandera verde y blanca y el escudo con el Hércules, que en 1919 firma el “Manifiesto andalucista de Córdoba”, que rechazó colaborar con la dictadura de Primo de Rivera -por lo que fue represaliado-, que presidió la Junta Liberalista Andaluza, que en 1933 propuso la melodía y el texto –suyo- para el actual Himno de Andalucía, que apostó por y defendió la reforma agraria, la libertad de enseñanza, la libertad de matrimonio, el fin del caciquismo, una España republicana,... y, en fin, que el 11 de Agosto de 1936 fue fusilado, sin juicio ni sentencia, es decir, asesinado.
Aunque hay libros de todas clases y en ellos también se puede mentir, así como tergiversar o interpretar subjetivamente la realidad, parece que no es el caso de las enciclopedias. Y según lo que dicen éstas, no parece que a Blas Infante le cuadre lo de “cretino integral” y lo de “semianalfabeto”. Más bien, todo lo contrario. Este articulista, además de todo lo que las enciclopedias dicen de él, diría que es lo que nuestro diccionario –volvemos al diccionario- define como un “quijote”: un “hombre que antepone sus ideales a su conveniencia y obra desinteresada y comprometidamente en defensa de causas que considera justas, sin conseguirlo.” Hermosa definición y hermosa palabra. Y es curioso advertir cómo finaliza esa definición: “sin conseguirlo”. Porque es cierto que Blas Infante se presentó a las elecciones en varias ocasiones y nunca salió elegido. No es raro en quienes no se apuntan siempre a “caballo ganador”.
Por lo que respecta a la alusión a “toda esta pandilla”, debemos suponer que Vidal-Quadras se refiere a todos aquellos hombres y mujeres que, en su momento, vieron a Andalucía y los andaluces sumidos en la más negra, en la más brutal de las miserias sociales y culturales y decidieron moverse, abrir la boca, organizarse, protestar,... hacer algo. Gloria a ellos y al Padre de la Patria Andaluza. Su semilla germinó.
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